Verano.
Muerde el sol
desde el asfalto
que arde como una hoguera.
Herrumbre.
Podredumbre.
Hierro,
fierro
y n aire hirviente,
calcinante
enardece aún más
la tarde.
Desechos.
Un carro,
desvencijado,
recorre
las calles de fuego
al compás
del trote
lastimoso
de un caballo
medio muero
por la sed, el cansancio
y los recuerdos.
hundido
en el caos de tablas,
tablones,
caños,
un niño,
un cacharro más
ardiendo bajo el sol
y los andrajos.
María Graciela Kebani

No hay comentarios:
Publicar un comentario