VIDA Y POESÍA
jueves, 23 de abril de 2026
¿Qué buscas, poeta?
jueves, 16 de abril de 2026
Se llevó su magia...
Salió huyendo. Se llevó su magia, su pasión, su rebeldía. Nos dejó con los ojos brumosos y los sueños truncos. Y nos quedamos como árbol sin hojas, como noche sin luna, como pájaro sin alas.
Como la tierra reseca que espera ansiosamente la lluvia.
María Graciela Kebani
martes, 3 de marzo de 2026
La llave en la cerradura
-
Discúlpeme, señor, ¿la calle Iberá?
-Siga derecho dos cuadras más y luego doble a la izquierda. Esa es Iberá.
A veces, lo sencillo se complica. Nada es tan fácil como uno cree. Seguí las indicaciones y cuando doblé, me encontré con una calle arbolada y una hilera de casitas idénticas. El sol iluminaba cálidamente las fachadas.
Mientras caminaba, descubría algún gato dormitando en los jardincitos de los porches.
El silencio, en lugar de relajarme, me inquietaba.
Evidentemente era la hora de la siesta.
De pronto, un ruido casi imperceptible perturbó tanta quietud, tanta modorra. Percibí algo así como una llave que giraba en una cerradura.
Sin embargo, nadie salió de ninguna vivienda.
Seguí avanzando, mientras el sol me cegaba los ojos y volví a escuchar el mismo sonido que me recordaba el ruido de una llave en la cerradura. Un gato que descansaba en una ventana se mantuvo imperturbable.
Nadie entró ni salió de esas inocentes casitas.
Solo yo, caminado bajo ese sol calcinante, esos gatos sumidos en un sueño interminable y el sonido de unas llaves enroscándose en una cerradura...
Nadie, nadie salió ni entró por ninguna puerta.
Un pájaro cruzó el cielo y el fuego del sol le encendió las alas.
María Geraciela Kebani
miércoles, 11 de febrero de 2026
Crucé las vías
miércoles, 28 de enero de 2026
"¿Qué estás buscando?"
Pronunció las palabras maravillosas:
"¡Ábrete, sésamo!"
Y la puerta se abrió milagrosamente.
Pero, ¡oh, sorpresa! Detrás de la puerta, nada, absolutamente nada.
¿Ya habían vaciado todo?
De repente, en un rincón, casi inaccesible, descubrió un papel y en el papel leyó esta pregunta: "¿Qué estás buscando?"
Entonces tomó conciencia de que, en realidad, no sabía qué estaba haciendo allí ni qué pretendía encontrar.
María Graciela Kebani
La tierra prometida
Caminábamos durante días. Caminábamos durante noches. Caminábamos. Solo caminábamos. No llegábamos nunca a ningún lado. Casi no descansábamos. Queríamos arribar a toda costa.
¿Adónde? No lo sabíamos. Sí sabíamos que aún no habíamos alcanzado la tierra prometida. Dos palabras maravillosas que encerraban nuestros más preciados anhelos, evocadoras de un tiempo que ya habíamos olvidado. ¿Dónde estaba ese sitio? ¿Quién nos había hecho tal promesa?
Y seguíamos nuestro camino, sorteando los más variados obstáculos. Pero no nos rendíamos. Continuaríamos transitando amaneceres y ocasos, a lo largo de los años, a lo largo de los siglos.
María Graciela Kebani
sábado, 10 de enero de 2026
En el espejo
Me encerré en casa lo más rápido que pude. Creí que estaba solo, pero el espejo estaba allí, acechando, con su ojo redondo, desafiante, impertinente. Mi terror fue creciendo. Tenía sangre en la frente, en las mejillas, hasta en las manos.
El cristal me devolvió la imagen de mi rostro, quebrado, hecho trizas.
María Graciela Kebani






