miércoles, 28 de enero de 2026

La tierra prometida

    



Caminábamos durante días. Caminábamos durante noches. Caminábamos. Solo caminábamos. No llegábamos nunca a ningún lado. Casi no descansábamos. Queríamos arribar a toda costa.

   ¿Adónde? No lo sabíamos. Sí sabíamos que aún no habíamos alcanzado la tierra prometida. Dos palabras maravillosas que encerraban nuestros más preciados anhelos, evocadoras de un tiempo que ya habíamos olvidado. ¿Dónde estaba ese sitio? ¿Quién nos había hecho tal promesa?

    Y seguíamos nuestro camino, sorteando los más variados obstáculos. Pero no nos rendíamos. Continuaríamos transitando amaneceres y ocasos, a lo largo de los años, a lo largo de los siglos. 


                                                                             María Graciela Kebani

No hay comentarios:

Publicar un comentario