viernes, 26 de junio de 2026

Quisimos invocar al sol

 




     La noche se extendía como una mancha de tinta negra. Perturbadora. Asfixiante. No se veía nada. Nada de nada. Se olía el silencio. Un silencio oscuro, penetrante.

    Quisimos invocar al sol. Pero la oscuridad devoraba nuestras voces.

     Y la noche se eternizaba y nos dejaba al borde de la ceguera.

      Y sí, estábamos ciegos, aunque tuviéramos los ojos bien abiertos.


                                                                                  Mará Graciela Kebani

miércoles, 3 de junio de 2026

Alguien había abierto las puertas de este infierno

 



¿Quién gritó en medio de la noche?

¿Quién cortó los hilos de los sueños?

¿Qué tempestades agitaron nuestros barcos?

¿Quién incendió de fogatas el cielo?


Se vaciaron de hojas las copas de los árboles.

El otoño tendió una alfombra de hojas secas.

Se enredó el viento en las campanas 

y la muerte se descolgó de los tejados. 


¿Quién sembró de sangre los surcos de la tierra?

¿Quién segó las rosas del jardín de nuestra infancia?

Se escucharon voces que rezaban 

y el dolor de niños que lloraban.


El miedo fue creciendo a borbotones. 

Los pájaros volaron en bandadas,

buscando el rumbo que extraviaron.

Alguien había abierto las puertas de este infierno. 


                                                                      María Graciela Kebani