¿Qué es esta oscuridad que nos despoja de todos los sueños e impide ordenar los pensamientos?
No queremos recordar. No, no queremos.
En algún momento nos arrebataron el paraíso.
Sin embargo, el mar acerca los recuerdos hasta la orilla de la memoria y los abandona allí, entre la espuma.
Y el mar se lleva las huellas de un pasado que, a veces, intenta retornar.
¿Qué es este silencio donde se abisman las palabras?
¿Qué es esta soledad que nos atraviesa como el filo de una espada?
¿Esta incertidumbre que nos abruma?
¿Y este fuego que nos abrasa?
¿Y esta esperanza que se va esfumando a cada instante?
¿Qué es esto de no vivir la vida, esperando la muerte?
¿Para qué interrogar a Dios? ¿Qué es lo que pretende? ¿Por qué nos dejó tan solos, a merced de los vientos y de las tempestades , abandonados en los laberintos de este mundo en donde el mal se propaga como las epidemias?
¿Qué es esta búsqueda incesante de las llaves que abrirían las puertas que se nos han ido cerrando a través de los siglos? Y las sombras se alargan como las noches en invierno.
Y las voces de los hombres siguen clamando en los desiertos, en los mares, en las montañas... Pero nadie responde. Las voces se las lleva el viento.
Las palabras se evaporan, como se evaporan los sueños.
Nunca más volveremos a alcanzar el paraíso.
María Graciela Kebani

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