Rueda el sol en la rueda del cielo.
Y el tiempo rueda también en un círculo de fuego.
Infinitud.
Y el viento rueda y se enreda entre los pinos.
Y el río rueda entre las piedras y canta.
Va arrastrando en su lecho las doradas hojas que el otoño desprende a su paso.
Y van rodando los poemas que la humanidad ha creado a través de los siglos.
Y la música, imbuida de un ímpetu todopoderoso, en espiral ascendente alcanza la inmensidad de las esferas celestes.
María Graciela Kebani

No hay comentarios:
Publicar un comentario